viernes, 4 de noviembre de 2011

VIAJE AL INTERIOR 2ª parte

Pitres tras las flores

Son muchas las veces a lo largo de nuestra vida que no somos capaces de ver... Ver no solo con los ojos, de ver sin que entre el objeto de nuestra contemplación y nuestra conciencia se interponga nada, ningún pensamiento, ningún sentimiento - que es distinto de la emoción -; que nuestra mirada sea limpia, sin condicionantes, sin deseos...
Todos los días soleados con su cielo imponente de azul se parecen entre si, ellos están ahí, cumpliendo su función sin esperar nada a cambio, sin querer mañana mejorar las tonalidades, sus nubes o sus vientos. Somos nosotros y nuestra enorme carga los incapaces de disfrutar de un paisaje que se nos puede regalar en cada momento... y basta a veces con estar atento, con poder pararte y disfrutar de lo que tienes presente.

Y quien esto escribe no es que esté muy cerca de aquello que describe, no; lo intento, si, pero no me adornas cualidades extraordinarias ni atesoro conocimientos ocultos que me acerquen a la iluminación.
Más bien soy un pobre buscador que camina día tras día sin ilusiones o esperanzas de encontrar nada, pues puede que la nada sea lo que ande buscando.

El otro día alguien me contaba las obligaciones de todo practicante del islam entre las que para mi destaca una por encima de las demás. Son las cinco oraciones del día, cinco momentos en los cuales estas obligado a parar todo lo que te rodea e inclinarte para rezar. Da igual la formula, el método, los adornos, ser capaces de cinco veces al día parar para tomar conciencia del momento en el que te hayas es algo más que una prescripción religiosa, es una oportunidad de hacer tu vida mucho más consciente.
paisaje alpujarreño
Mucho se podría argumentar a favor y en contra pero este no es ni el foro ni el momento.

Yo quiero hablar de un paraje, de un viaje, de una forma distinta de alimentarse. Durante dos días he recibido un curso de cocina vegetariana donde se me ha mostrado la base de este tipo de cocina - proteínas vegetales, cereales, algunas recetas, etc.- y sus múltiples posibilidades.

Siempre he sentido un extraño vacío en mi interior, como si algo no estuviera completo y me empujara siempre a indagar, a no sentirme conforme con lo que tenía a mi alrededor. Hablo de conocer todos los puntos de vista de un asunto, y eso incluye por supuesto la gastronomía, mi gran pasión.
Existen tantas cocinas como culturas, pueblos e incluso personas. La cocina vegetariana es una opción más que implica además un componente ético en su formulación, la toma de conciencia de un problema que nos afecta a todos.
Este ha sido mi viaje. Un viaje hacia el interior. Un viaje a un exterior precioso, con unos paisajes de belleza silenciosa, surcadas por aguas silenciosas y limpias.

un camino sombrío y fresco
Pronto empezaré a dejar aquí las historias de mi propia gastronomía, las recetas de mi espíritu y las fotografías de los platos que elaboré con los ingredientes que el camino puso en mi camino.

No hay comentarios:

Publicar un comentario