SI ALGUNA VIRTUD HUBIERA DE TENER ALGÚN DIOS AL QUE VENERAR ESA, POR ENCIMA DE CUALQUIER OTRA, TENDRÍA QUE SER LA DE SUGERIR, Y SOLAMENTE SUGERIR...
LAS AVENTURAS, DIABLURAS Y TRAVESURAS DE UN COCINERO EN BUSCA DE SI MISMO
miércoles, 1 de junio de 2011
LAS CINCO "S"
Hace poco, leyendo un libro de Enrique Mariscal, encontré un hermoso aforismo que no he podido menos que copiar he interiorizar. Y ahora mismo estarán pensando los que lean este blog que el dicho aforismo aparecerá entre cursivas y comillas y todos quedaremos extasiados y llenos con su sabiduría y su luz. Pues va a ser que no, a riesgo de quedar como un paranoico, por que pienso que tras esa manía de ciertos individuos de expresar con ideas de otros sentimientos o emociones que nunca han sentido se esconde una mal disimulada petulancia de un saber que no les pertenece, del que se apropian y del que desde mi más humilde opinión, hacen un mal uso. Y sin querer he vuelto a desvariar y a confundir mi discurso, si es que alguna vez en mi vida lo he tenido claro.
Las cinco eses de las que habla Mariscal son:
SOL, del que salvo raras excepciones siempre estamos ocultos trabajando en una cocina;
SILENCIO, un lujo en una cocina profesional, una utopía a veces, necesaria y escasa cuando más hace falta -pero a veces,cuando queda poco para comenzar el servicio y toda la mise en place está preparada, hay un momento de silencio, de quietud donde tú y tus compañeros os dejais caer sobre los timbres,sobre alguna nevera o simplemente permanecemos de pie y nuestros pensamientos pueden fluir libremente dejando escapar con ellos un pedazo de nuestra alma que no pertenece ni es esclava de la cocina-
SOLEDAD, la más hermosa de las mujeres si eres tú quien decide amarla, cruel y despiadada, celosa y posesiva si es ella la que te atrapa. Es difícil poder sentirla en un trabajo que por su idiosincracia requiere de un equipo para su realización, y quien ha tenido la experiencia de trabajar en una cocina donde no había nadie más, sin entrar a valorar el porqué, (yo en mi caso trabajé en una cocina donde era necesario un mínimo de dos personas y el empreasario no opinaba lo mismo) sabe lo que es soledad puede hacerte sufrir.
SIMPLICIDAD, esta reconozco que es mi ese favorita, porque si hay algo que la cocina debe volver a recuperar por encima de cualquier otra cosa es la simplicidad, en sus formas, sabores, presentaciones, en todo lo que de acto humano y divino tiene la cocina, alimentar haciendo disfrutar, tal es el arte de la cocina.
SERVICIO, que decir del servicio que alguien más inteligente y sensible que yo no haya dicho, pues como dijera... no,no caere en la fina petulancia de regar con palabras de otro lo que siento. El servicio es lo que me hizo abrazar esta profesión,lo que me hizo enamorarme de la cocina. Servir es lo que día a día me enseña un poquito más de mi mismo, lo que me hace aprender y seguir atento, siempre atento...
Las cinco eses de las que habla Mariscal son:
SOL, del que salvo raras excepciones siempre estamos ocultos trabajando en una cocina;
SILENCIO, un lujo en una cocina profesional, una utopía a veces, necesaria y escasa cuando más hace falta -pero a veces,cuando queda poco para comenzar el servicio y toda la mise en place está preparada, hay un momento de silencio, de quietud donde tú y tus compañeros os dejais caer sobre los timbres,sobre alguna nevera o simplemente permanecemos de pie y nuestros pensamientos pueden fluir libremente dejando escapar con ellos un pedazo de nuestra alma que no pertenece ni es esclava de la cocina-
SOLEDAD, la más hermosa de las mujeres si eres tú quien decide amarla, cruel y despiadada, celosa y posesiva si es ella la que te atrapa. Es difícil poder sentirla en un trabajo que por su idiosincracia requiere de un equipo para su realización, y quien ha tenido la experiencia de trabajar en una cocina donde no había nadie más, sin entrar a valorar el porqué, (yo en mi caso trabajé en una cocina donde era necesario un mínimo de dos personas y el empreasario no opinaba lo mismo) sabe lo que es soledad puede hacerte sufrir.
SIMPLICIDAD, esta reconozco que es mi ese favorita, porque si hay algo que la cocina debe volver a recuperar por encima de cualquier otra cosa es la simplicidad, en sus formas, sabores, presentaciones, en todo lo que de acto humano y divino tiene la cocina, alimentar haciendo disfrutar, tal es el arte de la cocina.
SERVICIO, que decir del servicio que alguien más inteligente y sensible que yo no haya dicho, pues como dijera... no,no caere en la fina petulancia de regar con palabras de otro lo que siento. El servicio es lo que me hizo abrazar esta profesión,lo que me hizo enamorarme de la cocina. Servir es lo que día a día me enseña un poquito más de mi mismo, lo que me hace aprender y seguir atento, siempre atento...
domingo, 13 de febrero de 2011
Lo crudo y lo cruel
Lo crudo y lo cruel debería ser el título no de un ensayo filosófico si no de cualquier película de Alex de la Iglesia, o de alguna película de terror adolescente americana. Debería ser un eufemismo, un corte de luz paradójico resuelto con las manos hábiles de un electricista del espíritu. Pero para mi es la realidad a la que durante diez o doce horas diarias me enfrento encerrado en una cocina, la que me tiene atrapado a cambio de migajas de satisfacción y autoestima. La cocina es cruel, los empresarios suelen ser crueles, los compañeros a veces se convierten en seres oscuros que de pronto ya no te entienden y te gritan y defienden su postura como si les fuera la vida en ello, todo en un negocio que al igual que a mi mismo me explota y me exprime intentando sacar todo el provecho posible. Sufrir no es humano, no es una condición con la que vengamos a este mundo, ¡cómo si alguien supiera con que llegamos a este mundo! El sufrimiento se compone de sufri y miento, o sea de mentira y artificio. El dolor es otra cosa y todavía no he sentido en mis carnes ese aguijón dentro de una cocina. Tengo claro que cuando lo sienta será el momento de dejarlo. Pero mientras he de lidiar con el sufrimiento, con el sudor, con el desasosiego, con la pena. Alguien me podría decir que todo es cuestión de perspectivas y yo no podría negárselo, claro que todo depende, e imagino que no todos acceden a una cocina del mismo modo. Yo adoro cocinar, yo odio cocinar. No abandonaría nunca una cocina, y me alejaría tanto de ella como pudiese. Esa es una solo de las hermosas contradicciones en las que vivo. Esto lo escribo para ti, y nadie más que yo quisiera leerlo.
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